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Coches de segunda mano

Echando la vista atrás, las dudas sobre comprar coches nuevos o vehículos de segunda mano no eran tan importantes como hoy en día.

Antes, adquirir un coche usado suponía la típica imagen de ese coche en estado bastante deplorable, con la pintura desgastada, golpes en los parachoques, alguna que otra abolladura y los asientos estropeados, si tu intención era comprarlo por un precio económico.  Además, la idea de una garantía recién estrenada en un coche nuevo parecía que nos tranquilizaba un poco en cuánto a posibles averías futuras.Sin embargo, comprar un coche de segunda mano hoy en día ya no tiene por qué significar hacerse con ese coche de pintura desgastada y asientos desgarrados, las diferencias estéticas entre vehículos nuevos o usados han quedado considerablemente minimizadas, tanto que a veces puede llegar a ser difícil saber distinguir entre uno u otro.

 

El precio por el cual están valorados los coches de segunda mano se ajusta al mercado después de ser primeramente vendidos por un precio mucho más elevado. Adquirir uno de estos vehículos puede llegar a suponer un ahorro de hasta un 30% y, hasta en algunas ocasiones, un ahorro de un 40%, y es que la crisis en este ámbito no es perjudicial en todos los sentidos. Si por un lado algunos necesitan apretarse el cinturón comprando un coche usado, por otro lado habrá vendedores cuyas necesidades de vender sean prácticamente inmediatas y se vean obligados a ofrecer un precio en este sector del mercado bastante atractivo para los compradores.

La amplitud de ofertas en este mercado es considerable y variada, garantizando a cada usuario la fácil oportunidad de poder encontrar el vehículo deseado a precios alucinantemente bajos. Pero para comprar coches de segunda mano no basta con un precio increíble, en ocasiones es necesaria la opinión de un profesional para la revisión e inspección del estado del vehículo, pues pese al atractivo precio de los coches usados, lo que sigue aterrorizando a los compradores es el desconocimiento del previo uso del automóvil, la desconfianza sobre el estado en qué se encuentra y el miedo a ser engañados.Pero las ventajas de los coches de segunda mano son muchas, empezando por el precio. Los coches a lo largo de su vida útil se devalúan más que una vivienda o cualquier obra de arte a lo largo de su vida útil. Otra de las razones por las que la gente suele decantarse por este tipo de compra, es porque es infinitamente más sencillo poder acceder a la gama alta o de gran cilindrada. Gracias a la venta de vehículos usados es posible acceder a la compra de coches más potentes y mucho mejor equipados que al precio de venta inicial.

 

Además de lo ya dicho, es importante saber que la depreciación en un utilitario de segunda mano es menor que la de uno nuevo, es decir, al adquirir un vehículo nuevo es fácil que ese coche baje de valor en un 15% o 20% nada más matricularlo y sacarlo del concesionario. Por el contrario, uno usado gozaría de una depreciación mucho más lenta con lo que nos sería posible venderlo, por ejemplo, en dos o tres años y prácticamente su precio sería el mismo que el que pagamos al comprarlo. Y por último, y en mi opinión la menos importante, es la compra inmediata. Y con menos importante me refiero a que merecería la pena esperar un poco, si de una compra directamente de fábrica se tratara, y que la calidad, prestaciones, incluso el color deseado fueran los que en un principio queríamos. Claro que si fuera el caso de necesitar un vehículo inmediatamente, la opción de la compra de coches de segunda mano nos vendría sobre ruedas, y nunca mejor dicho.